Tesoro de infancia

El tiempo y el polvo habían apagado los colores de la cajita metálica que acababa de descubrir por casualidad detrás de la cómoda. La tapa chirrió levemente. El interior contenía el pequeño tesoro que un niño había escondido allí muchos años atrás. Cromos de animales, lápices desgastados, una rana de hojalata… Un juguete llamó poderosamente su atención y despertó su aletargada memoria. Hans recordó entonces, como si fuera ayer, que aquel soldadito de plomo era el único que pudo conservar de toda su colección, cuando aquellos hombres de uniforme gris irrumpieron a grandes zancadas en la panadería de su padre.

* Micro-relato escrito para participar en el taller de micro-relatos de http://www.literautas,com en el mes de junio de 2015.

Carlos Rosae, 2015
Todos los derechos reservados.

Anuncios

2 comentarios en “Tesoro de infancia

  1. Hola, Carlos.

    No está mal, no señor. Sólo le pondría un pero: intentar evitar (sobre todo en los ultracortos como éste) los modales de tipo -mente. De hecho yo los evito siempre, ya se trate de un texto de 100 palabras como de 70.000. Intento evitarlos, sustituyéndolos por la imagen que transmiten. Por ejemplo: La tapa emitió un chirrido leve/inapreciable/tímido/asustado.

    Pero bueno, se trata sólo de un consejo que uso desde hace años… aunque mucho después se lo leí a Stephen King, lo que me confirmó su validez.

    Un saludo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s